Azúcar vs grasas: ¿cuál resulta más perjudicial para nuestra salud?

En los últimos años los datos arrojados acerca de la obesidad por la Organización Mundial de la Salud han sido alarmantes. En el 2015 se llevó a cabo un estudio por la OMS, con la participación de Nueva Zelanda y Estados Unidos, donde se analizó de manera minuciosa el aumento del suministro de energía alimentaria y la obesidad en 69 países  (24 de ingresos altos, 27 de ingresos medios y 18 de ingresos bajos) y se llegó a la conclusión reveladora de que tanto el peso corporal como el suministro de energía alimentaria habían crecido en 56 países (un 81%) entre 1971 y 2010.

Pues podemos realmente afirmar que la obesidad es un tema serio a tratar a nivel mundial y debería abordarse lo antes posible, ya que más allá de una cuestión física, acarrea consigo una lista interminable de enfermedades.

Y en este momento es donde aparecen las reflexiones y opiniones sobre qué hábitos hay que cambiar y cuáles son los alimentos más perjudiciales para la salud del ser humano:¿los alimentos altos en azúcares e hidratos de carbono, o bien los que presentan altos niveles de grasas? 

En 2014, 2 hermanos gemelos, médicos ambos, Cris y Xand van Tulleken, se sometieron a un experimento muy peculiar para determinar qué resulta más dañino para el organismo: ¿el azúcar o las grasas? Para ello llevaron a cabo un documental producido por la BBC llamado: “Sugar Vs Fat”. Aquí se sometieron durante 1 mes a dietas extremadamente riesgosas, donde uno de ellos sólo comería azúcares/hidratos de carbono y el otro grasas, sin combinarlas ni salirse de lo estipulado.

El fin del documental era determinar qué alimentos son los responsables de desencadenar graves problemas de salud como la obesidad, diabetes, cardiopatías, entre otras. Los resultados arrojados luego del experimento fueron increíbles y sorprendieron a los gemelos.

Quien llevó la dieta alta en grasas había perdido alrededor de 4 kilos, mientras que quien llevó la dieta rica en hidratos/azúcares pero con casi nada de grasas, perdió 1,5 kilos de peso. Sin embargo, el primero cuya pérdida de peso fue superior, perdió 2 kilos de músculo, mientras que el segundo perdió principalmente grasa.

Asimismo, en el gemelo que llevó la dieta hiperhidrocarbonada el rendimiento mental y físico no se modificó en absoluto en comparación con su hermano, quien sufrió una reducción en su capacidad de concentración y atención así como una caída en su rendimiento físico cuando se los sometió a una prueba física. Además, se observó que los niveles de colesterol no se modificaron notablemente en ninguno de los dos hermanos, pero sí hubo cambios en su insulina en sangre, registrando una leve resistencia a la acción de esta hormona el gemelo que perdió más peso y que llevó una dieta rica en grasas.

Por lo tanto, luego de este resultado, la conclusión y pregunta que nos volvemos a hacer es: ¿grasas o azúcares?

Los investigadores consultados revelan que las dietas basadas totalmente en grasas o totalmente en hidratos no producen grandes cambios en el peso ni generan verdaderos y positivos cambios en el metabolismo, sino que la clave está en la combinación de estos dos nutrientes, es decir, en evitar la ingesta de alimentos que contienen similares proporciones de azúcares que de grasas, y por lo cual convierte al alimento en deseado y adictivo, como por ejemplo las tan famosas y deliciosas donas.

La industria alimenticia conoce estos datos que revela la ciencia, por ello en sus productos predominan grasas y azúcares simultáneamente y la clave para perder peso cuidando la salud, preservando el rendimiento mental y físico, así como el funcionamiento metabólico está en evitar alimentos procesados que contengan al mismo tiempo, grasa y azúcares en su composición. Pues es preferible consumir alimentos naturales, que pueden llegar a tener el mismo nivel calórico, pero con nutrientes limpios y altamente beneficiosos para el organismo, en contraposición de los procesados que lo único que logran es saciar la adicción generada por ellos mismos y provocarnos más ganas de comer esa calidad de alimento.

El documental se puede ver en Netflix y es altamente recomendable para comprender por qué las dietas extremas y de moda para perder peso no son la verdadera solución a los problemas de salud actuales.