4 consejos que puedes empezar a trabajar hoy para prevenir el Alzheimer

La enfermedad del Alzheimer es un trastorno complejo a nivel cerebral que causa problemas en la memoria, en el modo de pensar y en el carácter o la manera de comportarse. Si bien, esta enfermedad empeora con el paso del tiempo, existen muchos síntomas que permiten detectarla precozmente y trabajar para retrasar sus consecuencias.

También es importante saber que si bien no existe una prevención específica, así como un tratamiento para su cura, muchas son los ejercicios que uno puede realizar para favorecer la actividad cerebral.

Los síntomas del trastorno, si bien son diversos, permiten identificar que algo no está funcionando como corresponde y con su detección temprana se puede asistir al médico para comenzar a tratar la enfermedad. A continuación brindamos una guía de algunos de los síntomas más característicos del alzheimer: 

  • Pérdida de la memoria a corto plazo: resulta difícil retener nueva información.
  • Pérdida de la memoria a largo plazo: resulta difícil recordar información personal como las fechas importantes, la profesión e incluso el nombre.
  • Problemas de razonamiento.
  • Incomprensión de palabras comunes.
  • Incapacidad de atarse los zapatos o abotonarse la camisa.
  • Desorientación.
  • Cambio en el carácter: irritabilidad, confusión, apatía, o decaimiento, entre otros.

Si bien sabemos que la enfermedad no presenta al día de hoy una cura infalible, podemos ayudar al cerebro a trabajar de manera óptima, estimulandolo para que su funcionamiento sea el adecuado. Es por ello que los expertos recomiendan aprender a detectar los primeros síntomas y ejercitar tanto la memoria como la función intelectual. Algunos de los consejos claves para prevenir o retrasar la aparición de alzhéimer son:

  1. Controlar los factores de riesgo vascular. Mantener equilibrados los niveles de colesterol, azúcar e hipertensión arterial.
  2. Modificar el estilo de vida. Ya sea en la alimentación, llevando a cabo hábitos saludables y la incorporación de alimentos monoinsaturados “buenos” como nueces, cacahuetes, almendras, pistachos, aguacates, canela, o aceitunas; Poliinsaturados como omega 3 y alimentos de hojas verdes; otros nutrientes como la vitamina E, presente en germen de trigo, cereales con cáscara, hojas verdes, nueces; vitamina B12 en productos animales; vitamina B9 (ácido fólico) en alimentos tales como judías, vegetales verdes, naranjas. Así como también en la actividad física, realizando una rutina que implique al menos hacer ejercicio 2 veces en la semana, mínimo, acorde a la edad y al estado de salud en general de la persona.
  3. No fumar, ya que el tabaquismo es uno de los factores de riesgo más relevantes del alzheimer. Si aún no ha logrado acabar con este mal hábito, recomendamos buscar alternativas para dejar de fumar.
  4. Incrementar la actividad cognitiva, debido a que pueden evitar y hasta prolongar la aparición de la enfermedad. Siendo actividades cognitivas: hablar varios idiomas, tocar instrumentos musicales,leer con frecuencia, tener actividad social, ajedrez, crucigramas, y todo tipo de juego mentales para pensar y poner el ingenio a trabajar.

Por lo tanto si bien nadie está exento de padecer la enfermedad, se puede estar atento a sus síntomas y trabajar sobre la memoria y el cerebro para llegar lo mejor preparados posibles a la vejez y retrasar la aparición de este padecimiento.