¡De todo corazón!

Desde tiempos ancestrales el corazón  ha sido el emblema indiscutible del amor. Su color rojo simboliza la sangre de la vida y su figura esta grabada en nuestra memoria como expresión de afecto. Cuando los griegos acuñaron la frase "Mente Sana en Cuerpo Sano" pensaron seguramente en la salud cardiovascular, de la mano de la razón.

Por eso la celebración del Día de San Valentín o Día del Amor es una oportunidad de recordar que los latinos y las latinas tenemos una propensión natural a padecer de las enfermedades del corazón. Y no me refiero al amor o el desamor, sino al padecimiento de la hipertensión, que si se deja sin atender puede ser paralizante o incluso mortal.

 Uno de cada cuatro latinos y latinas sufre el problema de la presión alta, tres de cada diez no toman medicamentos y sólo 4 de cada diez la tienen bajo control. La hipertensión se complica por la propensión de los hispanos a la diabetes y a su alto porcentaje de obesidad.

Pero las buenas noticias son que con cambios en el estilo de vida, incluidas dietas bajas en grasas y azúcar, así como actividad física regular, puede mejorar significativamente la prognosis para nuestra comunidad. Las enfermedades cardiovasculares no tienen que ser una maldición si podemos prevenirlas.

La Red Hispana les desea un Día de San Valentín lleno de amor y felicidad, esperando que sea un recordatorio de que amar a los demás empieza por atender nuestra salud. En este Día del Amor, regale atención al corazón.

Para más información visita www.heart.org y www.cdc.gov.