Mujer que se enamoró de un amigo 

Prakasit Khuansuwan - Freepik.com

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Hola Doctora: 

Soy una mujer de cincuenta y ocho ellos. Cuando cumplí los cuarenta me casé muy enamorada y muy ilusionada. Mi matrimonio empezó con mucha desconfianza y muchos secretos. Todo esto por parte de él, sin ninguna razón ni motivo. Me divorcié de él, pero yo seguía muy enamorada. 
Pasó el tiempo y siempre nos estábamos llamando, me visitaba, sanamos, nos ayudábamos en algunas cosas, etc. Esto fue por dos ellos, nos casamos otra vez, le di otra oportunidad. Vivimos juntos como once años, pero nunca volvió a ser igual. 


Siempre demasiado callado, mal carácter, y casi no teníamos relaciones sexuales. Peleábamos mucho por todo, y me sentía angustiada, triste, sola (a pesar de seguir casados). No me ayudaba económicamente y vivía en mi apartamento, uno que yo compré después de divorciarme de él. 
En el trabajo tenía un compañero muy bueno, teníamos muchas cosas en común. Nos enamoramos sin siquiera darnos cuenta. No salíamos, no teníamos relaciones, solamente
hablábamos. Hasta que un día me imitó a salir y me confesó su amor. Volvimos a salir, tuvimos relaciones, nos llamábamos constantemente. 
Hasta que un día mi esposo se enteró, pero lo negué, aunque fue inútil. Nos separamos hace cuatro años, pero no he podido superar esto. 


No puedo con mi conciencia. He tratado de pedirle perdón, pero él no quiere perdonarme, dice que ya olvidó todo, pero no es así. Veo en su mirada el odio hacia mi. 
Ahora estoy sola, triste otra vez porque mi amante tenía otra relación (muy extraña, viven juntos solo por lo económico, pero eso es otra historia). Todavía mi amigo me llama, trata de buscarme, pero yo no quiero nada. Por favor dígame cómo se puede superar esto. Solo le pido a mi Dios que me perdone y si algún día me lo merezco me ponga a un buen hombre en mi
camino. Le diré que yo me enamoré de mi amante y él de mí también. Pero eso no es lo que quiero para el resto de mi vida. 

 

Hola amiga: 


Así es la vida de caprichosa. Esperaste cuarenta años para casarte, con mucha ilusión y enamorada, pero lo que te imaginaste no lo fue. 
Hay veces que uno se cansa de esperar y cuando crees que has logrado lo que buscabas, no es lo que esperabas. Pero trataste de amarlo, trataste al fin de dejarte amar, pero no fue la relación como te la imaginabas. Ese compartir con tu compañero, el caminar juntos, el hablar, eso es lo que la mayoría de las mujeres buscan. Él tenía muchos secretos, no me explicas cuáles fueron, pero lo que entiendo es que no compartía su interior contigo; naturalmente no te sentías confiada ni amada por él. 


Hiciste bien en separarte de él. Pero  por la soledad regresaste a él por segunda vez. ¿Y él vino a buscar qué? Me pregunto. Él fue callado, no te buscaba y casi no tenían relaciones sexuales. Aguantaste por once años más, inclusive sin él ayudarte económicamente....un fracaso emocional más. 


Te extraña haberte atraído al compañero de trabajo, que te hablaba, que compartía
contigo intelectualmente, que tenían paseos, que te llamaba y se preocupaba por ti. Te
extraña que te enamoraras de él. Tenías hambre de atención y él te dio de comer. 
Sé que tu conciencia te castiga, pero entiende que no debes hacerlo más. Es verdad
que debiste terminar con tu esposo antes de llevar esa relación con el otro. Pero al menos sentiste esa sensación de que alguien te amara. Tu esposo no te demostré atención ni amor, yo creo que la responsabilidad de lo que ocurrió es tanto tuya como de él. Así que si te mira con odio, a lo mejor es que para él es mejor juzgarte a ti, que juzgarse a sí mismo. 
Mira esto como otra lección de la vida y sigue adelante, pero tienes que aprender a
amarte a ti misma. Aprende a mirar todo lo que eres, a apreciarte, a saber que sí te
mereces ser amada, respetada, pero tienes que comenzar por actuar como que sabes
que sí lo mereces y no como una mendiga. 

 

Cuídate a ti misma. 

Doctora Isabel