La Chía: ¿Ayuda realmente a bajar el colesterol?

Las semillas de Chía se han convertido en uno de los superalimentos más populares en la comunidad de la salud. Son fáciles de digerir cuando se preparan adecuadamente, y son un ingrediente muy versátil que se añade fácilmente a las recetas.

Originalmente cultivadas en México, las semillas fueron altamente valoradas por sus propiedades medicinales y valor nutricional, ya que proporcionan proteínas y calcio. 

Ahora, ¿es cierto que la Chía ayuda a reducir el colesterol?
La semilla de Chía es rica en antioxidantes porque tiene muchas vitaminas y también es rica en fibra vegetal, pero lo que realmente la distingue, es su alto contenido de omega-3.

Los ácidos grasos omega-3 son nutrientes saludables para el corazón, y pueden reducir tus niveles de colesterol total, de acuerdo con la Universidad de Maryland. Las nueces, la linaza y el aceite de canola son otras fuentes de ácido alfa-linolénico, y los pescados y mariscos también proporcionan ácidos grasos omega-3. 
 
Los ácidos omega-3 han demostrado ser muy útiles frente a las enfermedades cardiovasculares ya que una de sus principales funciones es disminuir los niveles totales de colesterol en sangre y también los triglicéridos. Una onza de semillas de Chía suministra casi 5g de ácido graso omega-3
 

Es por esta razón que la Chía que es uno de los alimentos ideales contra el colesterol y por consecuencia en la prevención de las enfermedades cardiovasculares. 

Adicionalmente, otros beneficios del omega-3 presente en la Chía sugieren mejorar la función cardíaca general, aliviar la artritis y dolores articulares, y según algunos estudios, puede incluso reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer, si se consume de forma prolongada.

Las semillas de Chía no tienen mucho sabor, y se pueden agregar fácilmente a una variedad de alimentos. Estas semillas tienen la distinción única de aumentar en volumen en un 50-70% cuando se le añaden líquido. Si agregamos las semillas a un líquido, como al agua, éstas se expandirán y desarrollarán un exterior gelatinoso que encapsula a cada semilla. 

Por esta razón, evita comer las semillas solas en seco, seguido de tomar un vaso de agua, ya que las semillas se pueden expander dentro de tu cuerpo y generar malestar. 

Lo ideal es incorporarlas en yogures, batidos, agua, ensaladas, avena, sopas e incluso se pueden hacer hace riquísimos postres y galletas de Chía.