Mujer con matrimonio absurdo


 
Hola Doctora: 
Estoy desesperada, cansada de un matrimonio con cuatro hijastros, tengo un solo hijo de una relación anterior. Mi esposo nació aquí y yo soy hispana. La cultura es diferente, esos muchachos no respetan, son malos estudiantes. Yo impulso a mi hijo a educarse, mi esposo trata muy despectivamente a mi hijo. Yo no me meto en nada de sus hijos, trabajo mucho y nunca tengo vida propia. Solo estoy pendiente de mi hogar pero mi esposo no lo valora ni respeta. Pagamos las deudas como roommates, pero además de eso nunca tiene ni para los zapatos de él mismo; todo va a mi cuesta. Me dice que yo fui la que me mude a su casa, que me largue, y que sus hijos son primero. Hasta me hizo hacerme un aborto que no fue un embarazo planeado. Estoy decepcionada y muy frustrada. Quiero mudarme sin afectar a nadie. Yo no necesito nada material, solo un consejo. Me siento muy sola y no hay respeto ni amor. Llevamos siete años de matrimonio con hijos de él de dieciocho a once, que he ayudado a criar porque él tiene la total custodia. Pero cada vez que pasan con su madre regresan imposibles. ¿Qué hago? Gracias. 

 
Hola amiga: 
Leo tu carta y busco una razón por la cual este matrimonio se pueda salvar, y realmente no
encuentro factores importantes como respeto, comprensión, cariño, acoplamiento, ayuda económica u otro motivo. Por lo que me cuentas, me imagino que él te necesitaba para que lo ayudaras con los niños. Él no te respalda en eso y tú eres la mala en los ojos de sus hijos. Es obvio que él no te respeta a ti, y sus hijos menos. Es hora de que realmente te preguntes por qué estás en esta unión. Si es temor, ¿temor a qué?. Tu hijo biológico también está sufriendo una situación que lo hace sentir menos cuando no hay razones para que lo sufra. Si necesitas levantar tu autoestima antes de tomar la decisión de dejar esta relación tóxica, te recomiendo que asistas a los programas de CoDA (Co-Dependents Anonymous) en tu área. En la página de www.doctoraisabel.net hay números de teléfono nacionales de ayuda. No dejes de hacerlo. Lo peor que haces, es no hacer nada. 
Doctora Isabel