Madre preocupada por el matrimonio de su hija 

 
Estimada Dra. Isabel: 

Me siento en una situación preocupante y por eso me decido a escribirle para pedirle ayuda en este problema. Tengo cuarenta y siete años, soy médica, tengo dos hijos, una de veinticuatro años y uno de diecisiete. Mi esposo tiene un contrato de trabajo fuera y por este motivo estamos mi hijo y yo con él, pero mi hija estudia en la universidad en mi país y hace dos años decidió casarse. Ahora me cuenta que ya la relación no es igual, que se siente sola. En fin, ella piensa que ya no la quiere. Mi esposo y yo hemos aceptado a este muchacho como un hijo, ayudándolo económicamente. Mi hija me dice que él quiere estar saliendo con un amigo, que ella cree que se deben dar un tiempo hasta ver si las cosas mejoran. Le aconsejé que analizara bien las cosas antes de tomar la decisión. Por fin no se separaron. Ella me dice que les va más o menos, que él está llegando tarde a la casa, pero que le dice que es el trabajo. Mi hermana me llamó desde mi país para decirme que el esposo de mi hija tiene una relación extramarital y le hace regalos obviamente con el dinero que le damos para el sustento de los dos, y que mi hija no sabe nada. Otra cosa es que hemos comprado propiedades a nombre de mi hija y en mi país todo lo que se compre en el matrimonio al divorciarse tiene derecho a la mitad cada una de las partes. Me siento muy decepcionada, pero el gran problema es si le digo esto a mi hija. Disculpe doctora Isabel si no me entiende usted, la verdad es que tengo tanto peso en la cabeza que apenas puedo aclarar bien mis ideas, pero en esencia esto es lo que está pasando y por favor necesito su consejo. 

 


Estimada amiga: 

Primero te agradezco la confianza que has puesto en mí para ayudarte a tomar una decisión con tu hija y su esposo. Aquí hay varias cosas que tenemos que mirar. Estás en la distancia, fuera de tu país, pero no es imposible que tú y tu esposo tomen ciertas decisiones que sí te corresponden.

Muchas veces los padres, por ayudar a nuestros hijos, tomamos decisiones que realmente no son buenas. Una muchacha que tiene veinticuatro años y un hombre con "X" edad que decidieron casarse, deben tomar la decisión de vivir con lo que ellos pueden, o no vivir juntos ni casarse. Pero ya sé, ya ocurrió, ¿verdad? Pues comprendo que si ella está estudiando querías ayudarla manteniéndola. Pero una cosa es mantener y otra es mandar dinero sin medida. Este es un punto que tienes que mirar con tu esposo y tomar una decisión de decirle a tu hija que la mesada será menos, que solo vas a mandar para lo mínimo, y el resto ambos tienen que buscar la forma de procurárselo. Antes de tomar todos estos pasos, deben consultar con un abogado para ver qué se podría hacer para proteger las propiedades. Es muy tarde para un poder prenupcial, pero si ella sola está en la propiedad, y ustedes no, puede ser bien complicado, o quizás imposible.

Tu hija está pasando por momentos emocionales fuertes, pues yo sí creo que se imagina lo que ya tú sabes. Por eso me gustaría que le ofrecieras que asista a buscar ayuda terapéutica para ponerse más segura de sí misma, combinada más adelante con terapia de pareja, que no necesariamente tiene que ser para unir a la pareja sino para separarse en términos más amistosos. Esta intervención la preparará emocionalmente para enfrentarse a una realidad que creo que ella sospecha. Como hablas con ella con frecuencia, podrás irte dando cuenta de cómo va con el día a día y con la terapia individual. Quizás ella te mencione lo que sospecha y tú sabes, pero es importante que esté recibiendo terapia ya para que le puedas preguntar si ella sospecha que él tiene una amante. Entonces le dirás lo que tú sabes, y lo que ella puede hacer. Respáldala con la terapia y con los otros gastos que mencioné, pero de alguna forma este joven a quien ustedes endiosaron se tendrá que bajar del pedestal en que está. Así que ya ves, tienes que ponerte en contacto con un abogado, un psicoterapeuta y mucha paciencia, pues este camino no es fácil y se necesita perseverancia para poderla ayudar. Él no va a cambiar de un día a otro, inclusive no lo hará. Una mentira como esa en una relación tan joven me da la impresión de que él no la amaba. Quizás se acomodó por lo que ustedes le dieron. 
 
Buena suerte con este gran dilema a la distancia. 
 
Doctora Isabel