¿Niños caprichosos? Prueba estas técnicas.

 

Juan hace un berrinche porque no quiere irse a la cama temprano. Lucía llora porque no quieren darle un dulce. María hace una rabieta en el supermercado porque no le compran sus galletas preferidas. Los caprichos son moneda corriente en los más pequeños, pero la responsabilidad de permitirlos es de los padres. ¿Cómo lidiar con los tan temidos caprichos y las situaciones incómodas que estos generan?

Ante todo definiremos el capricho como la manifestación de un deseo irresistible que no cuenta con la aprobación de los padres, y el cual presenta 3 etapas: el niño expresa un deseo, los padres dicen “no”, y el pequeño se enfada. Por consiguiente las preguntas que surgen inmediatamente en la cabeza de los padres son:  ¿soy demasiado duro?,  ¿mi hijo es así porque no somos buenos padres?,  ¿ si cedo ante sus caprichos, será mejor?

A continuación mencionaremos algunos consejos útiles para lidiar con los más pequeños y chinchudos:

  • Ambos padres deben actuar igual ante el capricho. De nada sirve que la madre respete las normas y no ceda antes los caprichos del niño si luego el padre cede ante cualquier deseo, o viceversa, ya que de esta manera se refugiara en el progenitor más permisivo y acudirá a él ante cualquier berrinche. Por lo tanto la negativa debe venir de ambos padres y no de uno solo.
     
  • Pon normas y límites desde pequeños para que sepan qué deben y qué no deben hacer. No esperes a que el niño crezca, mejor es que de pequeño incorpore las normas y los límites ya que de esta manera las interiorizará con mayor facilidad. Recuerda que cuando somos pequeños, nuestra mente incorpora el conocimiento con menos esfuerzo y  mayor rapidez. Del mismo modo sucede con las normas.
     
  • Escucha y comprende a tu niño. Puede que tu hijo no se sienta feliz y tenga el deseo de expresarlo. Dile: “entiendo que estés enojado, pero no estoy de acuerdo contigo”. Recurre siempre a la comunicación y a la comprensión. No utilices frases como “eres ridículo por portarte así”, “deja de llorar”, “no tienes vergüenza”. Recuerda cuando eras niño, los sentimientos que tenías y las necesidades que te surgían. Ponte en su lugar.
     
  • Cuando le digas “NO”, explícale por qué, el niño necesita respuestas claras y precisas, el papel de los padres es traducirles la realidad.

La mexicana Ale Velasco, comunicadora y maestra, se hizo famosa en Estados Unidos, Canadá y Latinoamérica con sus programas Dulces sueños y Dulces momentos, en los que resuelve las más frecuentes dudas de los papás sobre todos los problemas de crianza y uno de los tantos consejos que le brinda a los padres, es que ellos sean los capitanes del barco con esta hermosa metáfora: “el niño tiene que saber quién es el capitán del barco y debe entender que los marineros no pueden mandar”.

No te angusties, ni desesperes si tu niño es caprichoso, lo importante es ocuparse y explicarle a tu hijo lo que se puede y lo que no. Incorpora las técnicas mencionadas arriba y seguro verás cambios en el comportamiento de tu hijo. Ante todo, intenta sacar a tu niño interior y seguramente lograrás acercarte más a tu pequeño.