La campaña del miedo

Por José López Zamorano  

La espera terminó para cientos de miles de “dreamers” que podrán finalmente postularse a partir del 18 de febrero para el proceso de alivio migratorio puesto en marcha con motivo de las acciones ejecutivas del presidente Barack Obama. Se espera que la versión ampliada de DACA beneficie a más de 300,000 jóvenes adicionales a los más de 600,000 que gozan sus principales beneficios: un blindaje contra la deportación fulminante y permisos de trabajo.

El presidente Barack Obama muestra el Escritorio llamado "Resolute" a un grupo de soñadores o DREAMers después de su reunión en el Despacho Oval en la que se habló de la forma en que se han beneficiado del programa de Acción Diferida  (DACA) - 4 de febrero de 2015. (Foto oficial de la Casa Blanca por Pete Souza)

El presidente Barack Obama muestra el Escritorio llamado "Resolute" a un grupo de soñadores o DREAMers después de su reunión en el Despacho Oval en la que se habló de la forma en que se han beneficiado del programa de Acción Diferida  (DACA) - 4 de febrero de 2015. (Foto oficial de la Casa Blanca por Pete Souza)

Ninguno de las grandes movimientos sociales de Estados Unidos ha sido un proceso sin contratiempos y el camino de los indocumentados a un reconocimiento pleno como miembros de la sociedad estadounidense no será la excepción. Pero los obstáculos y las trabas no deben verse como pretexto para el desaliento, sino como un reto y confirmación de que la razón histórica pertenece siempre  a quienes claman justicia, y que ese juicio moral será validado, tarde o temprano.

Así debe verse el acto de intimidación lanzado principalmente por los republicanos de la Cámara de Representantes para infundir miedo en los beneficiarios potenciales de las acciones del presidente. En el plano legislativo buscan bloquear los fondos para implementar las medidas administrativas y derogar DACA, aún a costa de paralizar al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) en una coyuntura global volátil. Por separado, en el ámbito judicial, un colectivo de 26 estados pretende invalidar la constitucionalidad de las decisiones presidenciales.

El “bluff” legislativo carece de posibilidades de éxito en el Capitolio, donde es rechazado por los demócratas y visto con aprensión incluso por senadores republicanos. En el campo judicial existe siempre la posibilidad de que se anoten triunfos parciales cuando se escogen meticulosamente jueces con sólidas credenciales conservadoras, pero los expertos legales coinciden que el presidente pisó un terreno jurisprudencial firme cuando decidió ejercer sus facultades ejecutivas ante la inacción del Congreso.

La única posibilidad de “éxito” de la estrategia de los opositores de las acciones ejecutivas de la Casa Blanca es que su campaña del miedo tenga el efecto de evitar que por lo menos uno de los casi 5 millones de beneficiarios de DACA o DAPA decida no dar un paso al frente y no salir de las sombras por temor o desconfianza. 

Más de medio millón de jóvenes soñadores que se enlistaron en la primera versión de DACA nos han dado a los adultos una lección ejemplar de valor cívico pese a un ambiente enrarecido por la desconfianza. Son un modelo de inspiración para ignorar a la ofensiva del temor y evitar darles una victoria a quienes se oponen a este elemental acto de justicia.

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