Criando niños valientes y cariñosos - El propósito

Criando niños valientes y cariñosos - El propósito

El propósito como objetivo ha de ser enseñado y valorado desde muy pequeños. Darle un sentido a la vida, encontrar aquello que los apasiona en todas las etapas de su crecimiento, motivarlos a más, comprender que hay que ir en busca de aquello que se desea a pesar de que en el camino se pueda fallar una y otra vez, todos estas experiencias encierran el propósito en la vida. Darle sentido a cada día, depende de uno, y lograr transmitirle desde muy pequeño al niño este aprendizaje le permitirá explorar el mundo y crecer en todo momento superando los obstáculos que inevitablemente la vida nos va colocando delante nuestro.

Según “The Path to Purpose: Helping Our Children Find Their Calling in Life”, de William Damon, aquellos niños que desde pequeños se los estimula y enseña la importancia del propósito en la vida, tienden a ser personas que:

  • Viven más y de manera saludable.

  • Están abiertos a nuevas experiencias.

  • Son personas predispuestas socialmente y se comprometen con su entorno (social, académico, laboral, familiar)

  • Son resilientes.

  • Conocen y aceptan las consecuencias de sus acciones y conductas a lo largo de su vida, dispuestas a aprender y crecer con estas.

Si desde pequeños, no se los estimula de manera adecuada, de más adultos pueden desarrollar serios problemas psicológicos como ansiedad, estrés, depresión y es por ello que es sumamente importante inculcarle a los hijos desde bebés el sentido de la vida, el propósito desde el amor y la calidez familiar.

Estudios llevados a cabo por el NSSI (National Student Service, INC), demostraron en una investigación sobre el suicidio y el sufrimiento psicológico en adolescentes menores de 20 años, que: el 31.7% de todos los estudiantes informaron suicidio, autolesión o niveles clínicos de depresión/ansiedad antes de completar la universidad; El 12.4% de los estudiantes reportaron sumar alguna forma de angustia psicológica en la universidad.

Pues es importante comprender que como padres existen múltiples herramientas para ayudar al niño a crecer en un entorno saludable y positivo, que le brinde confianza y entereza para superar las adversidades que la vida, con el paso de los años, va colocando en el camino.

Según el sitio web Focus on the Family, para lograr cultivar el amor por el aprendizaje en los niños es importante tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • El aprendizaje y descubrimiento, algo positivo y enriquecedor. Enseñarle a tu hijo desde pequeño la importancia de aprender cosas nuevas, probar y en caso de fallar, aprender de ese error. No como una frustración sino más bien como un paso que te acerca un poco más al objetivo. No rendirse, pues el error es parte del proceso.

  • Incluir a los niños en las actividades diarias. Compartir actividades junto a tus hijos le enseñará habilidades de la vida invaluables: ir de compras al supermercado, cocinar juntos, doblar la ropa, cuidar el jardín del hogar, plantar aquellas plantas que más le gusten. Compartir con el niño/a las tareas domésticas le permitirá descubrir aquellas cosas que le despierten mayor interés y además esto ayudará a los padres para guiar a sus hijos en el camino del descubrimiento personal de sus intereses tanto en la educación como así también en el deporte.
    Por otro lado, al pasar más tiempo juntos, tendrán un espacio para el diálogo donde ambos podrán conocerse y brindar apoyo y ayuda en los problemas que se vayan presentando. Es una gran oportunidad para pasar un rato juntos.

  • Descubrir su tipo/ estilo de aprendizaje. Cuando son pequeños, los niños aprenden en todo momento a toda hora. Son esponjas las 24 horas del día, aprendiendo a través de todos sus sentido en manera simultánea. Pero a medida que van creciendo, el aprendizaje y el modo en que acceden a este se vuelve más personal y sofisticado, siendo en cada niño distinto y por ende, el modo de enseñarle cosas deberá ser abordado desde lados distintos.

  • Aprendices visuales. Son aquellos que aprenden de manera más rápida a través de lo que observan, de lo que ven. En estos casos la manera de estimular su aprendizaje es por medio de por ejemplo, rompecabezas y actividades visuales,

  • Aprendices auditivos. Se centran en la escucha y el habla, por medio de estos dos sentidos incorporan de manera más rápida el conocimiento. Hablar sobre lo que han escuchando, les ayudará de manera significativa para fijar lo aprendido.

  • Aprendices del tacto. Los niños con este patrón de aprendizaje aman tocar todo lo que los rodea. Si bien puede que no sean abiertos de manera activa, explorarán el mundo con sus manos. Algunas actividades que ayudarán a incrementar su aprendizaje serán: el Play Doh, bloques de madera, o bien los Legos que le permitirán construir, armar y desarmar a gusto.

  • Aprendices cinestésicos. El movimiento como herramienta de aprendizaje. Mantener el ambiente del hogar rico en actividades para explorar y crear será de gran ayuda para el niño. Las actividades interactivas donde el niño/a debe moverse, buscar, crear, serán de gran ayuda y mucho más útiles que mirar la televisión o jugar con la computadora.

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