Los signos de abuso sexual infantil a los que debes estar atento

Los signos de abuso sexual infantil a los que debes estar atento

Los niños son los más vulnerables a sufrir abuso sexual y maltrato, por ello es importante estar alerta a los signos que puedan llegar a manifestarse, pues en la mayoría de los casos el niño o la familia conocen al abusador.

Según la organización RAINN, el 93 por ciento de las víctimas menores de 18 años conocen al abusador. Pueden tener cualquier tipo de relación con el niño, ya sea un hermano mayor o un compañero de juegos, un miembro de la familia, un maestro, un entrenador o instructor, un cuidador o el padre de otro niño.

Project Harmony explica que los signos de un niño abusado no son tan obvios como pensamos. Si bien lo signos a menudo están ahí, debes saber lo que está buscando, ya que los signos pueden ser físicos, emocionales o conductuales.

El abuso sexual infantil sucede cuando existe un comportamiento sexual con o sin el consentimiento de ese niño. Es importante comprender que el consentimiento puede producirse por el desconocimiento del pequeño (no entiende las implicaciones sexuales que conlleva esa conducta), porque se está sintiendo coaccionado a hacerlo (es un familiar, amigo o pareja en el que hay una relación de autoridad o confianza) o por una compensación económica. Y por ello su vulnerabilidad ante el abuso sexual.

¿Cuáles son los signos del abuso infantil a los que debo estar atento?

  • Moretones en la parte interna del muslo o área genital. Puede tener dificultad para caminar o sentarse y quejarse sobre picazón, dolor o sangrado genital o anal.

  • Conocimiento sexual avanzado, más de lo que es apropiado para la edad. Esto se puede ver a través de comportamientos, dibujos y lenguaje sexual. Presta especial atención en el trato que desarrolla con sus juguetes y su entorno. Allí verás reflejado de algo anda mal. Sobre todo en el trato y en la forma de expresarse hacia sus juguetes y amigos.

  • Estado de ánimo y comportamiento alterado. Irritabilidad, tristeza, nerviosismo. Incluso si es reacio al contacto físico, a un abrazo, o bien reacciona de manera muy sensible… incluso pueden llegar a tener regresiones en los comportamientos que ya tenían dominados, como por ejemplo mojar la cama o miedo a la oscuridad.

  • Alteraciones en la higiene personal. Ya sea excesiva o falta de higiene. Y básicamente se da debido al estrés y culpa que genera esta conducta, pues se sienten expuestos y quieren evitar pasar por esa situación que los angustia y atemoriza por completo.

  • Alteraciones en el sueño. Descansan mal debido al estrés e incluso pueden llegar a sufrir de pesadillas nocturnas muy severas.

  • Cambios en la alimentación. Dejan de comer debido a la ansiedad y estrés ocasionados por el abuso. Pierden el apetito.

  • Bajo rendimiento académico. Por el mismo motivo de estrés y angustia su rendimiento escolar se verá afectado pues es probable que no logre concentrarse, sobre todo si el abuso sexual es dentro de la escuela.

Ten muy presentes estos signos y si detectas más de uno, habla con el niño y asiste a un profesional de salud para que te asesore. Comprende que tu hijo buscará otros modos de pedirte ayuda… el momento del juego, de la expresión con sus allegados y de sus tiempos libres en el hogar serán fundamentales para notar que algo no anda bien. Los niños muchas veces callan en palabras pero expresan todo por medio de conductas y comportamientos, allí es donde debes prender la alarma.

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